- lesiones
- enfermedades
- accidente cerebro vascular
- deformidades congénitas
- parálisis cerebral y discapacidades del desarrollo
Los problemas con el cerebro, la médula espinal, los nervios periféricos, los músculos o las articulaciones también pueden tener un efecto en las habilidades motoras finas y disminuir el control. Si un bebé o un niño menor de cinco años de edad no está desarrollando sus habilidades motoras finas, va a mostrar signos de dificultad para controlar los movimientos del cuerpo coordinados con las manos, los dedos y la cara. En los niños pequeños, el retraso en la capacidad de sentarse o de aprender a caminar puede ser una señal temprana de que habrá problemas con las habilidades motoras finas. Los niños también pueden mostrar signos de dificultad con tareas como cortar con tijeras, dibujar líneas, doblar la ropa, sostener un lápiz, escribir y cerra una cremallera. Estas son tareas que implican habilidades motoras finas, y si un niño tiene dificultad con éstos, podría tener una mala coordinación ojo-mano y podría necesitar terapia para mejorar sus habilidades.
Los principales problemas que puede generar la discapacidad motriz son varios, entre ellos podemos mencionar: movimientos exacto incontrolados, dificultades de coordinación, alcance limitado, fuerza reducida, habla no inteligible, dificultad con la motricidad fina y gruesa, mala accesibilidad al medio físico.


0 comentarios:
Publicar un comentario